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Muéstrame qué sientes

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El siglo XXI se ha convertido en la era de las enfermedades de la mente. Cada vez son más los casos identificados como desórdenes nerviosos. Es un dicho común entre los abuelos la frase de “en mi tiempo las cosas eran distintas, la gente duraba más, eran más fuertes”. El stress en tiempo de nuestros abuelos no era enfermedad, era la consecuencia del duro trabajo, y se quitaba trabajando aún más.

La realidad hoy es que ya la OMS reconoce como adicción la incontrolable necesidad de realizarse series, personas traumadas por la aceptación que tienen sus comentarios en las redes sociales, por la cantidad de seguidores que tienen, por la cantidad de atención que recae sobre ellos. Cabe plantearse ¿en qué se ha transformado la humanidad? ¿Cuáles son nuestras prioridades? ¿Puede ser que estemos condicionados a la tecnología y ya en lugar de ser una herramienta para desarrollarnos, sea esta quien nos controle? ¿Qué pasa con nuestra rutina que cada momento hay personas más estresadas y desmotivadas? ¿Por qué constantemente necesitamos vacaciones, y aun en ellas no dejamos de pensar en lo que tenemos que hacer? ¿Qué pasa en la mente de quienes piensan así? ¿Hemos agravado viejos problemas, transformando padecimientos tratables en quimeras?

El proyecto My Anxious Heart, de la fotógrafa Katie Joy Crawford, es un enfoque interesante al problema de la ansiedad, sobre todo en mujeres jóvenes, y posiblemente de respuesta a la gran pregunta ¿cómo explicar lo que me pasa?

“La ansiedad nunca te abandona, no desaparece, solo se calma, y espera para volver a acosarte, ya sea en un momento de alegría, o sola, te recuerda tus fracasos, y fabrica desilusiones y miedo, te ata y te tortura.” Las fotos, lo explican mejor.

Tal vez sea cuestión de asumir que hemos evolucionado de tal manera que tenemos padecimientos propios de nuestra época. Tal vez debamos de intentar entendernos más profundamente para ver por qué vivimos estas situaciones. Me parece interesante cómo Katie logra responder de forma magistral la pregunta más antigua y complicada en la medicina: ¿dime cómo te sientes?

Comentarios (4)

  1. Dejando a un lado los desórdenes mentales graves, que es un tema muy pero muy complicado, a mí por lo menos me sirven de mucho los ejercicios físicos como alivio del estrés. En solo un mes de gym, la caída del estrés es tan grande que me hace sentir incluso raro, de tanto relajamiento. También son efectivas técnicas mentales, como entrenamiento cognitivo (esto lo practico con cierta regularidad), técnicas de relajación, etc. Claro, eso es atacar el síntoma en lugar de la causa, pero bueno…

  2. En nuestra sociedad, que es la única que conozco…. cualquier persona sabe de males del corazón, ortopédicos, etc. conoce tratamientos, remedios, son verdaderos médicos aficionados, pero casi nadie… sabe de los males de la mente. Ansiedad, depresión, o en casos más severos, psicosis, por poner ejemplos, pueden convertir la vida de una persona en una tortura, y quizás nunca pida o busque ayuda. «Los psicólogos son unos locos», «yo no necesito eso, no estoy loco», los «locos» escasean pero los deprimidos, los que tienen baja autoestima, timidez, medio que fobia social, ansiedad recurrente, etc. están por doquier. Lo cierto es que una psiquis estable y fortalecida permite enfrentar mucho mejor las demandas de la vida moderna, pero ¿cuántas personas son conscientes de lo mal que se sienten, o saben qué hacer para sentirse mejor? Técnicas de relajación, ejercicios físicos intensos (esto segundo me parece a mí lo mejor), son probados mecanismos de mejora psíquica, y, claro, el que necesite más, tendrá que poner a un lado sus tabúes y prejuicios y atreverse a asistir a varias sesiones de psicoterapia. Con una psiquis estable, podrás perder una pierna y seguir adelante con tu vida, con una psiquis deprimida, bastará un fracaso menor para no querer salir de la cama por buen tiempo.

  3. Con el paso del tiempo la gente cambia y la vida se vuelve mas dura para algunos mas que para otros y es asi como sin quererlo o por no buscar alguna solucion no vemos la salida y caemos prisioneros de nuestra vida,y de nuestra propia mente, llevandonos a desordenes mentales los cuales en un abrir y cerrar de ojos pueden acabar con nuestra vida,por eso considero que nunca pero nunca debemos encerrarnos en nosotros mismos,estoy segura que tenemos que por lo menos tratar de hablar con alguien aunque sea dificil o nos resulte incomodo,en este caso la soledad nunca es nuestra amiga al contrario a cada segundo se va convirtiendo en esa enemiga que nos va advirtiendo que se nos puede ir la vida sin apenas darnos cuenta.muchas persona en nuestra sociedad sufren de los problemas mentales mas conocidos como lo son la ansiedad,depresión entre otros.Son tantas las razones por las cuales nos pueden invadir que muchas veces preferimos que lleguen a nosostros.pero cada dia me convenzo que esta vida es tan corta y cambia tan de prisa que aceptarlos seria una carga demasiado pesada por eso debemos reir siempre que podamos,vivir cada segundo a plenitud,rodearse de buenos amigos y sobretodo tener fe que el dia que recibos siempre sera mejor que el que dejamos atras.

  4. Estos artículos están muy buenos, es maravillosos escriban de este tema por acá.
    Saludos

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