RAZONES PARA UN SÍ (PARTE I)

yo-voto-si-por-la-constitucion
twitterpinterestlinkedinmail

La Constitución es la ley fundamental sobre la que se asienta un Estado. Establece los fundamentos de la nación, la estructura de los poderes y sus alcances, a la vez que garantiza derechos y deberes de los ciudadanos.   Es el documento jurídico-político más importante de cualquier país, la ley que traza las líneas legislativas para el resto de las normas que involucran a todos los sectores de la sociedad.

La mayor de las Antillas tiene una vasta historia constitucional.  En la historia cubana sobresale que apenas seis meses después de iniciada la lucha armada, los patriotas confeccionaron y aprobaron el 10 de abril de 1869 la Constitución de Guáimaro, en plena guerra y con artículos sumamente radicales a favor de las masas populares. Otras de la etapa mambisa fueron la de Baraguá, en 1878, la de Jimaguayú, en 1895, y la de La Yaya, en 1897. Durante el siglo XX destacan: la de 1901, cuando ocurría la Ocupación Militar de Estados Unidos, lo cual impidió que fuera más avanzada, y la de 1940, considerada una de las más progresistas hasta ese momento en América. La constitución actual fue aprobada el 24 de febrero de 1976, en referendo popular, justamente cuando se cumplía el aniversario 81 del reinicio de la Guerra en 1895.

En Cuba, la fortaleza más grande de la Constitución es la forma del Estado cubano como Poder Popular; el principio de la democracia socialista, la participación directa del pueblo, la rendición de cuentas, la revocación de mandato y el uso de la crítica y la autocrítica.

La actual Constitución de la República de Cuba –aprobada en 1976 con el apoyo del 97,7 por ciento de los ciudadanos–, caminó hacia una reforma total, en un proceso amplio y trascendental.

¿Qué es una Reforma Constitucional?

La Reforma de la Constitución es la revisión parcial o total de la Constitución de un Estado y puede llevarse a efecto de diferentes formas.

Nuestra actual Carta Magna, en su artículo 137, establece que la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) es el único órgano facultado para modificarla mediante acuerdo adoptado -en votación nominal, por una mayoría no inferior a las dos terceras partes del número total de sus integrantes- excepto en lo que se refiere al sistema político, social y económico, cuyo carácter irrevocable lo estipula el artículo 3 del Capítulo I, y la prohibición de negociar bajo agresión, amenaza o coerción de una potencia extranjera, como se dispone en el artículo 11.

Si la reforma se refiere a la integración y facultades de la ANPP o del Consejo de Estado, o a derechos y deberes consagrados en la Constitución, se requiere, además, la ratificación por el voto favorable de la mayoría de los ciudadanos con derecho electoral, en referendo convocado al efecto por la propia Asamblea.

¿Por qué una reforma total y no parcial de la Constitución?

Una reforma total de la Constitución implica cambios profundos a la Carta Magna y que desemboca en el nuevo instrumento. Se eliminan, aumentan o se modifican casi la totalidad de los artículos.

Parciales fueron las reformas realizadas a la Constitución de 1976 en los años 1978, 1992 y 2002.

A la estructura de la actual Carta Magna se le incorporarán nuevos títulos, capítulos y un articulado mayoritariamente nuevo.

¿Por qué realizarla ahora?

Para recoger en la Constitución las transformaciones socioeconómicas realizadas en el país en todos estos años, así como implementar una estructura estatal acorde con los tiempos actuales, todo ello en consonancia con los acuerdos aprobados en el 6to y 7mo congresos del Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado.

En el actual escenario de cambios, también resulta esencial reconocer otras formas de propiedad, además de incorporar al texto constitucional contenidos de tratados y protocolos internacionales que en materia de derechos de los ciudadanos fueron suscritos por Cuba en los últimos años, bajo el precepto de igualdad entre las personas, sin discriminación de ningún tipo.

Reflejar igualmente lo dicho en el Parlamento de limitar a dos los períodos de mandato de los cargos fundamentales de la nación, debería quedar plasmado en la nueva Ley de leyes.

Se trata de cambiar la Ley suprema del país para tener un Estado y Gobierno más funcional y moderno que vaya a la par de los cambios en la nación, contemplados en los documentos aprobados por el Partido Comunista de Cuba: Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista, las Bases del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta el 2030 y los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*