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Venceremos y Volveremos

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De izquierda a derecha: Leandro Castellanos Vivanco junto a otros médicos de Ciego.

Entrevista con la madre de un doctor avileño que se encuentra en Sierra Leona

Maritza Vivanco Sánchez es por estos días una Mariana Grajales del Siglo XXI. Una mujer que prefirió dejar atrás sus convicciones de madre sobreprotectora para entregar a uno de sus hijos a la misión médica en Sierra Leona.

Con apenas 30 años, el doctor avileño Leandro Castellanos Vivanco fue seleccionado para formar parte de la brigada médica de 165 galenos que partió el 1ro. de octubre para Sierra Leona. En esta ocasión, la lucha sería contra una epidemia que ha cobrado cientos de vidas en el territorio africano: el Ébola.

Esta ferviente madre comparte su experiencia y, a pesar del esfuerzo, no puede evitar mostrar en su rostro un aire de tristeza.

Maritza: Mi hijo desde que era pequeño fue muy consagrado. Como madre le inculqué valores como la sencillez, la generosidad y la transparencia. En los estudios siempre quiso estar en la delantera. Nunca se conformaba con lo poco, siempre en sus notas quería un sobresaliente. No era conforme, decía que había algo más que hacer. Terminó su carrera de médico con título de oro, le llegó su especialidad vía directa en Medicina Interna y fue seleccionado para el Cuadro de Honor de la Facultad de Ciencias Médicas.

En el presente año la Organización Mundial para la Salud (OMS) lanzó un llamado, o mejor dicho un grito de ¡Socorro!, ante la crisis del Ébola en África. Cada vez aumentaba el número de fallecidos y el país no tuvo otra opción que pedir ayuda a los pueblos del mundo. Cuba, como máxima representante de la solidaridad, dio su paso al frente y envió una brigada de médicos “al país de quimbos y niños de rostros alegres al ver a los cubanos”, como lo definió Leandro en carta a su madre.

M: Me siento orgullosa de que se encuentre apoyando al pueblo africano en la lucha contra la epidemia del Ébola. Los médicos cubanos se encuentran en primera línea, pues es la única manera de impedir que esta epidemia llegue al mundo entero. Todos fueron de una forma espontánea, solidaria y por una decisión personal de querer continuar su labor médica internacional. Me gustaría decirles a otras madres que como yo se encuentran en esta situación que la dureza de estos tiempos no nos haga perder la ternura. La partida de mi hijo para África ha generado en mí nostalgias y lágrimas, pero a la vez un gran orgullo, pues eso es lo que hacen los grandes hombres, ayudar a la humanidad.

Nuestra provincia, nuestros jóvenes, nuestro pueblo en general siente gran respeto por los hombres que dieron su paso al frente con el único interés de ayudar a hermanos que sufren bajo los azotes de esta epidemia. Como una potencia médica tenemos las posibilidades de vencer la dura batalla, pero aún más por nuestras ideas patrióticas de regresar victoriosos a la Patria. ¡Adelante, que Cuba y el mundo premiarán su heroísmo!

Comentarios (2)

  1. ¡Felicitaciones a los médicos cubanos en su día!, galenos como el doctor Leandro Catellanos Vivanco que cada día brindan su apoyo incondicional para salvar vidas por todo el mundo. Nuestra felicitación llegue a cada rincón del planeta donde laboran nuestros hermanos, desde Sierra Leona hasta el continente latinoamericano ¡La Patria os contempla orgullosa!

  2. Yanet, Te Felicito por tu trabajo, me alegro de haber tomado la decisión correcta. Te mande al lugar adecuado!!!

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